República Dominicana es el asentamiento europeo más antiguo de las Américas, y su patrimonio cultural es mucho más profundo de lo que la mayoría de los viajeros imagina. Bajo los pueblos turísticos yace una civilización moldeada por cinco siglos de historia colonial, raíces indígenas taínas, tradiciones africanas y una vibrante identidad contemporánea que se expresa a través del merengue, la bachata y la atrevida cocina caribeña.